biografía inicio
 

En el ’88 comienza como pasador en Lautrec Saatchi & Saatchi y estudia diseño gráfico en el Centro de Artes Visuales. Una vez recibido de diseñador gráfico lo enseña a otros en la Universidad de Buenos Aires en la cátedra de su antiguo profesor, Ricardo Méndez. Después de dos años en Lautrec, pasa a ser director de arte en Einstein & co y luego en Soares Gache Zimmermann.

Vuelve a Lautrec en 1992 para formar equipo con Gabriel Sagel, bajo la dirección creativa de Nelo Pimentel. Con Gabriel conoce sus primeros triunfos publicitarios ganando no sólo premios como el Grand Prix de gráfica del Sol de Cuba y su primer Medalla de Oro del New York Festival, sino también cuentas cómo Consolidar y Sony.

En 1995, con la llegada de Pablo del Campo a Lautrec , Mariano forma equipo con Esteban Pigni y juntos juegan una parte fundamental en la transformación de Lautrec que lidera Pablo. Al año volvían del festival de Cannes con el primer león de oro de la argentina en 27 años, al año siguiente con otro. En total ganaron más de 100 premios nacionales e internacionales, incluyendo el Grand Prix del Círculo de Creativos.
Cementando así la reputación de la agencia en el país y la red Saatchi.
Mariano fue nombrado director creativo a fines de 1996, pero siguen trabajando juntos y siendo los creadores de conceptos fuertes como la campaña de Consolidar y el spot “Francés” que aún hoy se escucha de la boca de los argentinos.

En el ’97 Lautrec comienza a exportar creatividad a otras oficinas de Saatchi, principalmente después de ganar la cuenta de Toyota. Mariano trabaja por primera vez con el mercado hispano de USA colaborando con Conill Advertising para crear la campaña de Toyota y surge la posibilidad de hacerse cargo de la dirección creativa de Conill en New York.

Durante los dos años que lideró Conill, la agencia fue nombrada agencia del año del mercado hispano de USA dos veces por la AAAA y gano el Best of Show de “se habla español”, el premio más importante de dicho mercado, y Mariano fue elegido finalista del Ojo de Ibero América al mejor director creativo.

Así, en el 2000 logra algo que nadie en el mercado hispano de los Estados Unidos había logrado antes: pasar a trabajar a la agencia del mercado local, del general market como director creativo de un grupo de cuentas, lo que lo había impulsado dos años atrás a dejar la Argentina.

Desde antes de dejar Buenos Aires, Mariano quería conocer como se trabaja en publicidad en el primer mundo, con presupuestos enormes y directores de primer nivel. En Saatchi New York Mariano es responsable de las cuentas: Kodak para adolescentes, Cheerios para adultos, Cerveza Becks y los alimentos para mascotas Iams y Eukanuba. Logra colaborar con directores como Tarseem y Errol Morris y conocer otros como Tony Kaye. Pero nuevamente el destino lo llama: Bob Isherwood, el director creativo mundial de Saatchi le pide que se haga cargo de la dirección creativa de Saatchi Toronto, y en enero del 2002 se encuentra viviendo a -20ºC y entre 1 metro de nieve.

Saatchi Toronto es un caso similar a Conill New York. Una agencia que necesita una inyección de energía creativa para despertar el talento que hay ahí. Al año la agencia empieza a nombrarse en el mercado, gana oro en los premios locales por primera vez en 10 años y hasta sus primeros finalistas en Cannes. Mariano ayuda a la agencia a defender la cuenta de Toyota, razón primordial por la cual lo han llevado a Canadá y cliente con el cuál ya ha trabajado en 3 países. En Toronto trabaja con la productora de animación Red Rover, con la cuál produce el spot “road trip” para Toyota que gana el premio al mejor comercial animado de Canadá. Ahí también descubre un inesperado amor por el deporte a través del Snowboard, el cual aprende a los 36.

En el 2001 Mariano había conocido a David Nobay, Nobby, el director creativo de Saatchi Sydney. Tienen un rapport instantáneo y en uno de sus cruces surge la posibilidad de que Mariano trabaje un tiempo con Nobby en Australia, un poco para ayudarlo, otro poco para recargar las pilas creativas que se están agotando en Toronto y fundamentalmente para aprender de él y capacitarse para un próximo destino.
Entonces en julio del 2004 parte para Sydney. Allí trabaja en proyectos regionales para Toyota, Emirates Airlines y Iams, y conoce mas del arte y la cultura aborigen, que le fascina.

A fines del 2004 aparece su próximo destino: Saatchi Paris como director creativo regional a cargo de Toyota. Una situación parecida a lo que pasaba en Canadá, la cuenta necesita reforzarse. Durante 6 meses de trabajo día y noche, de creación de sistemas de trabajo más eficientes y de sesiones de creación relámpagos donde se generan campañas en menos de 2 días, no mucho ha cambiado.
A pesar de que le ofrecen volver a Saatchi New York a la dirección creativa mundial de una marca norteamericana, decide quedarse en Paris porque esta convencido que es el lugar y el momento adecuado para volver a estar más cerca de la creatividad, de la creación y allí comienza a producir las ideas que había dejado en el fondo del cajón durante años.

El primero de ellos es “Flags for peace” la creación de 27 banderas concebidas a partir de la fusión de banderas de países en conflicto. Que se exhiben en Paris en el 2006 y en New York en el 2007, además de ser publicadas en un sitio de Internet y un libro. En Octubre del 2006 participa en la muestra “Appart alloué” mostrando un retrato de Elvis como sillón y las video-instalaciones “pong” y “discowall”.

En Septiembre de 2007 decide regresar a Buenos Aires. Donde continua su carrera artística, mostrando localmente en Ciudad Cultural Konex en 2008  y en el Centro Cultural Borges en el 2009 e internacionalmente en galerías de New York y Toulouse. A mediados del 2008 se lanza a dirigir videos musicales y spots publicitarios de la mano de la productora Furia Films y en Noviembre de ese año, decide junto a Esteban Pigni, su coequiper histórico con quien elaborara los trabajos más renombrados de su carrera, emprender el camino independiente comenzando a realizar proyectos free lance para agencias como Grey Argentina y empresas como Editorial Planeta.